Óscar Mejía, delantero del Cobán Imperial, vivió algo nunca visto en su carrera este domingo. En el partido contra Achuapa, tuvo que jugar como portero de emergencia porque los dos guardametas de su equipo se lesionaron en los primeros 23 minutos. Fue una situación histórica para el fútbol de Guatemala.
Todo lo trágico empezó al minuto 2, cuando el portero Tomás Casas chocó con un rival. Intentó seguir, pero al minuto 10 se mareó y tuvo que salir en ambulancia por un golpe en la cabeza. Su reemplazo, Víctor Ayala, entró al campo pero solo duró diez minutos, se lastimó el tobillo y también tuvo que retirarse, dejando al Cobán sin porteros.
Fue entonces cuando, al minuto 23, Óscar Mejía se puso los guantes para defender la portería en medio de un momento de mucha tensión para el equipo. Un momento histórico y nunca visto en Guatemala.
¿De dónde vino la seguridad para enfundarse los guantes?, así lo explicó Mejía: “Durante los entrenos a veces me pongo los guantes y el profe me dice que me los ponga”.
El delantero dejó claro que si el técnico de Cobán lo quiere usar en cualquier posición, él no tendrá problemas en seguir las instrucciones: “La posición que juegue siempre voy a dar lo mejor de mí”.
Cobán ganó el partido pese a no tener delantero, además salvó la categoría y evitó el descenso, Mejía mandó un mensaje a la afición cobanera: “Que nos sigan apoyando, creo que todo Cobán es parte importante para nosotros”.
Esta victoria valió más que tres puntos. Gracias a su triunfo y a que Mictlán perdió contra Xelajú, el Cobán Imperial aseguró oficialmente su lugar en la Liga Nacional para el próximo año. Este logro llega justo a tiempo, dándoles tranquilidad antes de empezar la liguilla.




