Tomás Granitto clasificó a la gran final del Clausura 2026 con el Águila, donde buscará levantar su segunda corona vistiendo los colores de los emplumados. Curiosamente, su rival en turno será el FAS, escuadra con la que también tocó la gloria y se coronó en la Liga Mayor.
Como dato interesante, el mediocampista salvadoreño cuenta con el respaldo y la gran amistad de la leyenda del fútbol mundial, Sergio “Kun” Agüero.
En una interesante charla con el panel de Güiri Güiri al Aire, el mediocampista revivió las intensas pulsaciones de la semifinal ante el Firpo. Además, el volante no ocultó su entusiasmo por disputar la gran final del Clausura 2026, destacando el sabor especial que tiene el pelear por el título en todo un Clásico Nacional.
DECLARACIONES:
¿Cómo viviste el partido allá en Usulután, Tomás?
Fue un partido bravo y después los penales, bueno, en un momento pensé que se iba a suspender porque todo el mundo estaba entrando a la cancha, nadie sabía qué pasaba. La gente estaba como loco después del penal ese. Así que nada, por suerte ahí se repite y la suerte estuvo a nuestro lado y ahí celebramos como locos, pero sí una locura mal.
Ya viste ahora en repetición y ¿te parece que se equivocó en repetir los dos penales el asistente?
Sí, la verdad que después de que vi las imágenes no entendí muy bien qué es lo que estaba cobrando el Iínea, porque el Iínea es el que estaba cobrando ahí y también en el momento hablando con Benji (Villalobos)y Benji estaba como loco. Yo le pregunté y me dijo ‘no, no, yo no me adelanté, no me adelanté, no me adelanté, imposible’. Y justo ahí al lado había cámaras, vimos el video y no puede ser, así que sí, la verdad que un quilombo y una locura, locura terrible.
Pero el árbitro, por más que ustedes le quisieron enseñar los teléfonos de la gente de prensa, jamás vio ningún teléfono, ¿verdad?
Ninguno. No vio porque, o sea, no puede. Nosotros como que estamos ahí, había 20 mil cámaras ahí, nosotros lo vimos y le queríamos como que llenar la cabeza que se equivocó pero no, ellos no vieron el video. Y yo hablando con el árbitro, después que llamó a los capitanes, me dijo mira, no hay vuelta atrás de repetir el penal. Entonces nada, esperamos que se salgan todos, repite y nada más. Sería como un VAR trucho. O sea, ahí el árbitro (hizo) bien en no fijarse porque no podés hacer eso, no corresponde, la verdad.
En el cierre del torneo, ¿qué fue lo que hizo Sebastián Davio para que Águila retomara la confianza y llegara muy sólido hasta estas instancias?
Creo que la llegada de Davio fue importante también para mantener o tener más unidad en el grupo, él es mucho de charlar con los jugadores, de conversar con ellos, que los conocía, de expresar y eso como que también a los jugadores le dio confianza, le dio anímicamente un ayudón muy grande y sentimos como que el grupo se empezó a sentir un poco más unido tirando todos para el mismo lado y había muy buenas sensaciones, muy buenas vibras en los entrenamientos, que eso sí cambió, un poco de mejor ambiente en el vestuario. O sea, como digo, siempre el equipo tiraba para un lado, pero a veces no fluye esa buena onda, ¿me entendés?, esa buena vibra.
¿Le vas a avisar al ‘Kun’ Agüero para que esté pendiente de la final?
Sí, ya hablé con él y con su gente que me están invitando de vuelta a pasar tiempo con ellos, a jugar, que es algo muy lindo. Y le dije mira, me tenés que aguantar que yo tengo una final después de la final. Ahí coordinamos y llego a ir y todo.
Pero que la vea, tirale ahí el link para que la vea
Ya le dije, ‘mirá, tenés que estar apoyando, tenés que estar apoyando, tenés que estar viendo’. Y me dijo ‘vamos a estar ahí siguiendo la final y todo eso’. Y está bueno, que sea un espectáculo, que él vea que el fútbol acá, las dos hinchadas, lo que significa, lo que mueven acá en el país, es algo la verdad impresionante y tal vez él que no conocía tanto, se dio cuenta y yo le mostraba videos y todo y siempre es lindo compartir nuestro fútbol acá con alguien como el Kun, que es una imagen global tremenda. Es más, yo lo quería invitar a que venga, pero no le da, no llega. Pero yo le decía ‘veníte al estadio, pa, por favor. Pero él está viajando y está y está medio con mil cosas y no puede, pero sí va a estar siguiendo.




