Si el amargo debut ante Arabia Saudí se consideró una sorpresa, el 2-2 frente a Cabo Verde confirma las alarmas y deja una realidad, la Celeste estará obligada a vencer a España en la última jornada si quiere sellar su pase a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
La imagen del equipo de Marcelo Bielsa volvió a ser gris. Pese a que durante la semana el plantel aseguró haber aprendido de los errores del debut, el trámite del partido se sintió como un doloroso déjà vu.
El guion se rompió a los veinte minutos de juego. Un potente disparo de Kevin Pina desde 30 metros se coló por el centro de una barrera que se abrió inexplicablemente, firmando el primer gol de Cabo Verde en la historia de los Mundiales y batiendo a Fernando Muslera.
Paradójicamente, el guardameta celebraba hoy un récord histórico: su partido número 18 en Copas del Mundo, superando a Edinson Cavani como el uruguayo con más presencias mundialistas.
Uruguay acusó el golpe y rozó la catástrofe poco después tras una pérdida en la salida, pero Gilson Benchimol se enredó con el balón dentro del área cuando tenía todo a favor.
Los africanos, bien plantados en defensa al igual que contra España, exhibieron en Miami un contragolpe letal. En la grada, el ambiente era de fiesta, especialmente para la madre del arquero caboverdiano ‘Vozinha’, quien tras superar sus problemas de visado pudo ver debutar a su hijo en el torneo.
A pesar del dominio rival, la Celeste presumió de una efectividad engañosa en la primera mitad: dos tiros a puerta, dos goles.
El 1-1: Llegó por obra de Maxi Araújo, atento para cazar el rechace de un defensor caboverdiano que casi anota en propia puerta tras estrellar el balón en el poste.
El 2-1: Ya en el descuento del primer tiempo, Agustín Canobbio empujó a la red un preciso centro prolongado por el propio Araújo.
Con la remontada en el bolsillo, se esperaba que Uruguay pisara el acelerador en el complemento para mejorar su diferencia de goles, vital tras la contundente victoria de España por 4-0 ante Arabia Saudí. Sin embargo, en el césped faltaba la voracidad de Luis Suárez, espectador de lujo desde la grada, y los fantasmas defensivos regresaron.
Una nueva pérdida de Mathías Olivera, combinada con una salida en falso de Muslera, permitió a Helio Varela anticiparse y firmar el 2-2 a puerta vacía. Uruguay intentó reaccionar de inmediato y llegó a celebrar un tercer tanto a la salida de un córner, pero el VAR aguó la fiesta al dictaminar un fuera de juego milimétrico del lanzador.
Uruguay bombardeó el área de una Cabo Verde totalmente atrincherada, que repelió cada centro gracias al oficio de sus zagueros y las intervenciones de ‘Vozinha’.
Fede Valverde acarició la épica con un zapatazo desde la frontal y Canobbio perdonó un mano a mano con todo el campo a favor en el tiempo añadido. Incluso hubo espacio para el infarto generalizado cuando un contragolpe africano terminó con Da Costa cayendo en el área, aunque el colegiado no decretó penalti.
Al final, Cabo Verde resistió a su manera y llegará invicta a la última jornada para jugarse la clasificación ante Arabia Saudí.
Por su parte, Uruguay queda tercera de grupo con solo 2 puntos. El panorama es: una victoria ante España los mete en la siguiente ronda e incluso les permitiría soñar con el liderato, un empate los dejaría a expensas de un milagro entre los mejores terceros, y una derrota significaría la eliminación directa de la Copa del Mundo.




