El NRG Stadium se vistió de gala para la batalla épica entre Brasil y Japón, el segundo partido de eliminación directa de los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Brasil comenzó dominando el partido, mientras los nipones decidieron jugar al error de los sudamericanos, es decir, estaban replegados defendiendo.
Sin embargo, Japón tenía momentos del juego en donde lograba armar un contragolpe con la velocidad de sus atacantes y esto ocasionó una fuerte entrada de Casemiro quien fue sancionado con tarjeta amarilla.
El planteamiento de Japón dio buenos frutos al minuto 29, Danilo se equivocó en el pase y el balón lo tomó Kaishu Sano quien condujo a gran velocidad y desde fuera del área definió con un disparo razo y cruzado que venció la portería de Allison.
La Canarinha se fue con el marcador en contra al medio tiempo, la afición comenzó a exigir el ingreso de Neymar para el segundo tiempo.
Al inicio del segundo tiempo, Ancelotti no esperó y autorizó el cambio inmediato de Endrick por Paquetá para reforzar el ataque y tener esperanza de revertir la situación.
Casemiro puso el empate al minuto 55 tras un maravilloso centro de Gabriel, el atacante del Inter Miami se encontró solo en el área y con un buen cabezazo emparejó todo.
Luego del empate, Brasil se volcó a atacar de manera incansable, la defensa japonés era muy disciplina y rechazaba todo.
Cuando parecía que se jugarían tiempos extras, Martinelli, al 90+6′, definió cruzado frente al arquero nipón y colocó el 2-1 que le daba a Brasil el pase a los octavos de final.




