Los Diablos Rojos derrotaron 2-0 a Rayados en Houston y se convirtieron en el primer campeón de la Liga MX en la historia del torneo.
Toluca escribió una nueva página en su historia este domingo al conquistar la Leagues Cup 2026, luego de imponerse 2-0 al Monterrey en la gran final disputada en el Shell Energy Stadium de Houston.
Los Diablos Rojos no necesitaron de tiempos extra ni penales para levantar el trofeo. Desde los primeros minutos dejaron clara su intención de quedarse con el campeonato y encontraron rápidamente la ventaja.
Apenas al minuto 4, Alexis Vega aprovechó un error de Orbelín Pineda, recuperó el balón cerca del área y definió para colocar el 1-0. El gol obligó a Monterrey a remar contra corriente durante prácticamente todo el encuentro.
Rayados tuvo algunos momentos de reacción, pero Toluca controló buena parte del partido y consiguió mantener su ventaja. El equipo dirigido por Antonio Mohamed terminó de sentenciar la final en el segundo tiempo.
Helinho apareció para marcar el segundo tanto de los escarlatas y colocar el 2-0 definitivo, desatando la celebración de los aficionados del conjunto mexiquense en Houston.
Un título histórico para la Liga MX
El campeonato tiene un significado especial porque Toluca se convirtió en el primer club de la Liga MX en conquistar la Leagues Cup desde que el torneo adoptó su actual formato entre equipos de México y la MLS.
Además, los Diablos Rojos culminaron una extraordinaria etapa reciente bajo el mando de Mohamed. El equipo llegó a la final después de eliminar 2-0 a León en semifinales, con goles de Federico Pereira y Federico Viñas.
El título también representa otro trofeo internacional para un Toluca que apenas unos meses atrás había conquistado la Copa de Campeones de la Concacaf, derrotando a Tigres en la final mediante los penales.
Para Monterrey, en cambio, la derrota significó quedarse con el segundo lugar después de haber eliminado al América en una dramática tanda de penales en semifinales.
Con el triunfo, Toluca cierra una Leagues Cup histórica, levanta el trofeo en territorio estadounidense y confirma su condición como uno de los grandes protagonistas del fútbol de Concacaf en 2026.




