Bryan Ruiz cerró su interinato al frente de la selección de Costa Rica con un balance perfecto: dos partidos, dos victorias y seis goles anotados, en una etapa que comenzó después de la salida de Fernando Batista y que tenía como principal objetivo evitar que la Tricolor terminara descendiendo a la Liga B de la Liga de Naciones de Concacaf.
En su debut, el 1 de octubre, Costa Rica derrotó 3-0 a Nicaragua en Managua. Orlando Sinclair abrió el marcador, mientras que Carlos Mora y Kenyel Michel completaron la goleada en el segundo tiempo. Ruiz reconoció después del encuentro que el equipo no había desplegado un gran fútbol, pero destacó la respuesta defensiva y la capacidad para resolver el partido.
Tres días después, la Tricolor volvió a ganar, esta vez 2-0 ante Haití en el Estadio Ricardo Saprissa. Costa Rica volvió a mantener su arco en cero y cerró la ventana internacional con dos triunfos consecutivos.
El cambio también estuvo acompañado por el regreso de referentes como Keylor Navas y Celso Borges, ausentes durante la etapa anterior. Navas volvió a defender el arco costarricense bajo la conducción de Ruiz, en un movimiento que marcó el inicio de una nueva etapa para la selección.
Ruiz asumió originalmente para estos dos encuentros y su futuro quedó pendiente de evaluación por parte de la Federación Costarricense de Fútbol. El Comité Ejecutivo tiene previsto analizar el proceso y definir los candidatos para la próxima fecha FIFA.
Más allá de que su nombramiento fue inicialmente temporal, Ruiz termina su primera experiencia como seleccionador con dos victorias, seis goles a favor y ninguno en contra, además de devolverle confianza a una selección que venía de una complicada racha de resultados.
El exinternacional costarricense también dejó abierta la posibilidad de continuar vinculado al proyecto. Antes del partido ante Haití, señaló que su etapa terminaba “momentáneamente” y que posteriormente se analizaría su futuro.




