El club verdolaga apartó a cuatro jugadores por indisciplina y analiza sanciones más severas antes del clásico ante Motagua.
HONDURAS. El Marathón tomó una drástica decisión tras confirmar actos de indisciplina dentro del plantel y anunció la separación inmediata de cuatro futbolistas involucrados, quienes no estarán disponibles para el clásico ante Motagua.
Los hechos se remontan al pasado sábado 4 de abril, durante la concentración del equipo previo al compromiso frente a Platense en Puerto Cortés, donde un grupo de jugadores incurrió en conductas que generaron malestar interno.
La situación provocó una reacción inmediata del entrenador Pablo Lavallén y su cuerpo técnico, quienes trasladaron lo ocurrido a la dirigencia, dando paso a una serie de reuniones para determinar las medidas disciplinarias.
Como primera acción, el club decidió apartar del primer equipo a los futbolistas Brayan Moya, André Orellana, Raúl Espinoza y Axel Alvarado, quienes actualmente entrenan por separado mientras continúan las investigaciones.
Incluso, según trascendió, a Moya se le ofreció la rescisión de su contrato, opción que el delantero decidió rechazar, lo que añade un nuevo elemento a la compleja situación interna.
La Junta Directiva busca llegar hasta las últimas consecuencias con el objetivo de proteger la imagen institucional, por lo que se espera que en los próximos días se emitan comunicados oficiales con sanciones definitivas.
En paralelo, el caso de Carlos Pérez, conocido como “Chuy”, fue tratado de manera distinta. El jugador no asistió a un entrenamiento programado y fue captado en actividades recreativas, por lo que recibió un llamado de atención y podría enfrentar una sanción económica.
Finalmente, los capitanes del equipo sostuvieron una reunión con el resto del plantel convocado para el duelo ante Motagua, con el objetivo de limar asperezas, fortalecer la unidad y recuperar el enfoque competitivo en un momento clave del torneo.




