La victoria de Haití por 4-1 sobre República Dominicana en la Liga de Naciones de Concacaf quedó acompañada por incidentes en los alrededores del Estadio Olímpico Félix Sánchez, situación que provocó una fuerte reacción de las autoridades dominicanas.
Antes del encuentro, una gran cantidad de aficionados se concentró en los accesos del estadio. De acuerdo con reportes sobre lo ocurrido, grupos de seguidores intentaron ingresar por la fuerza al recinto y una de las puertas resultó dañada, mientras las fuerzas de seguridad intervenían para controlar la situación. Las entradas para el partido estaban agotadas y la asistencia oficial fue de 23,604 personas.
El ministro de Deportes de República Dominicana, Kelvin Cruz, calificó los hechos como inaceptables y anunció una prohibición total para que la selección de Haití vuelva a disputar partidos en instalaciones deportivas oficiales del país.
Cruz argumentó que el Estadio Olímpico Félix Sánchez ha recibido una importante inversión pública y que las instalaciones deben ser utilizadas bajo las normas establecidas. La medida también cierra, al menos por ahora, la posibilidad de que Haití pueda utilizar territorio dominicano como sede para futuros partidos en los que actúe como local.
El presidente dominicano, Luis Abinader, respaldó públicamente la decisión del ministro de Deportes y señaló que la postura expresada por Cruz representa la posición del Gobierno.
La situación ocurrió después de un partido en el que Haití consiguió una contundente victoria 4-1, con dos goles de Wilson Isidor, para alcanzar los nueve puntos y colocarse en una posición destacada del Grupo A.
Tras el encuentro también surgió polémica por unas declaraciones de Isidor relacionadas con la isla La Española. La Federación Dominicana de Fútbol anunció que presentaría una queja ante FIFA y Concacaf, mientras que la Embajada de Haití se desvinculó de las declaraciones de los jugadores y reafirmó el respeto de su Gobierno a la soberanía y las instituciones dominicanas.
El episodio añade un elemento extradeportivo a una rivalidad que se trasladó al terreno de juego, en un partido que reunió a una importante comunidad haitiana residente en República Dominicana.




