José Morales anotó uno de los goles más importantes de su carrera con Municipal, pero la historia detrás de ese balón en la red es aún más profunda.
Mientras el mediocampista escarlata disputaba la final contra Xelajú, su madre se encontraba en el quirófano. Antes de entrar a cirugía, ella le hizo una petición muy especial: traer la copa a casa.
“Mientras estaba jugando la final mi mamá estaba en una cirugía y lo único que me pidió fue la copa”, confesó Morales tras el encuentro.
Sus declaraciones emocionó a la afición escarlata, dándole un significado mucho más humano y trascendental a la anotación que consagró el histórico título 33 de Municipal en el Mario Camposeco.
José Morales ingresó desde el banquillo en la segunda mitad y solo necesitó unos minutos para hacerse notar, al 57′, apareció para firmar el 2-1 definitivo ante Xelajú.
Su gol no solo selló el campeonato del Clausura 2026, sino que convirtió a los Escarlatas en el club más ganador en la historia del fútbol guatemalteco.
Pero el valor de esa anotación trasciende lo deportivo, quedó marcada para siempre por el drama humano que la acompañaba. En una tarde inolvidable, el Caballo no solo consagró a los Escarlatas, sino que cumplió el deseo más sagrado de su madre en el día más crucial.
Esta anotación quedará grabada en la memoria de la afición escarlata. En una noche que ya es leyenda para Municipal, el Caballo Morales no solo firmó el gol del título, sino que se convirtió en el héroe y le cumplió a su mamá.




