Alemania quedó fuera del Mundial en los dieciseisavos de final tras caer en la tanda de penaltis frente a Paraguay, luego de 120 minutos de profunda frustración.
El resultado pone fin a otro torneo decepcionante para el combinado de Julian Nagelsmann. Al finalizar el encuentro, Joshua Kimmich dio la cara ante los medios y no pudo ocultar su tristeza.
Lejos de escudarse en la lotería de los penaltis, el capitán de Alemania prefirió hacer autocrítica sobre el rendimiento de Alemania a lo largo de toda la competición.
Kimmich aseguró que el equipo jamás logró desplegar su mejor fútbol y admitió que la eliminación no fue una casualidad, sino el fiel reflejo de sus grises actuaciones durante el torneo.
“Es una sensación horrible, nada agradable, no jugamos a nuestro mejor nivel contra ningún rival. En tres ocasiones tuvimos graves problemas frente a selecciones que no eran de talla mundial. Eso es un hecho. Nos merecíamos totalmente la eliminación”, declaró Kimmich.
Kimmich no buscó excusas y admitió que el nivel de la selección fue decepcionante. Además, el jugador del Bayern blindó a Julian Nagelsmann al asegurar que los verdaderos responsables del fracaso son los futbolistas, y no el cuerpo técnico ni las circunstancias externas.
“Jugamos aquí para que Alemania se sienta orgullosa, de niño, siempre veía cómo Alemania llegaba a las semifinales y a la final. No hemos sido capaces de ofrecer eso a los espectadores que nos seguían desde casa”, expresó Kimich.
Concluyó: “La gente en Alemania necesita motivos para sentir orgullo, pero ahora mismo no somos nosotros. Los jugadores somos responsables de este fracaso; no el entrenador, ni la prensa, ni el árbitro, ni el rival. La culpa es nuestra al cien por cien”.




