Se cierra el ciclo del Machillo en el banquillo manudo. La eliminación del Clausura 2026 fue el detonante de una decisión que ya se sentía inevitable, Óscar Ramírez no seguirá al mando de la Liga. El comunicado oficial marca el cierre de una etapa cargada de tensión.
“Liga Deportiva Alajuelense desea informar que Óscar Ramírez no continuará como técnico del primer equipo masculino del club. El profesor conversó el día de hoy con la gerencia y directivos del club y señaló su voluntad de no continuar con el proceso”, comunicó la Liga.
Más que una cuestión de malos números, la salida de Óscar Ramírez es el resultado de temporada errónea. Si bien los altibajos en el Clausura 2026 pasaron factura en el momento decisivo, el factor determinante fue el entorno. La presión constante y el agotamiento del vínculo entre el técnico y la exigencia rojinegra dictaron el final de su gestión.
Aunque, en la directiva no obviaron los enormes logros que dejó el Machillo y por eso, también le agradecieron por los títulos obtenidos.
“De parte de Junta Directiva, jugadores y staff administrativo estaremos siempre agradecidos por su legado inmortal en la historia de Liga Deportiva Alajuelense”.
La salida de Ramírez es el fin de un modelo de gestión. Su influencia trascendía todas las áreas estratégicas del equipo, por lo que su marcha no solo exige un nuevo nombre en el banquillo, sino una reconstrucción general del club.
Con el Apertura 2026 en el horizonte, la directiva se enfrenta a una decisión vital. Los nombres sobre la mesa son variados, pero el elegido tendrá la responsabilidad de marcar el tono de una reconstrucción obligatoria.




