La Copa del Mundo 2026 encontró una nueva figura emergente. Con apenas 20 años, Johan Manzambi firmó una actuación memorable en Los Ángeles y condujo a Suiza a una contundente victoria por 4-1 sobre Bosnia, resultado que deja a los helvéticos muy cerca de los octavos de final.
El joven mediocampista necesitó apenas unos minutos para cambiar el rumbo de un partido que parecía encaminarse a otro empate frustrante para los dirigidos por Murat Yakin.
Hasta el minuto 71, Suiza dominaba la posesión y el desarrollo del encuentro, pero volvía a exhibir los mismos problemas de contundencia que había mostrado en su estreno ante Qatar. Con Granit Xhaka manejando los tiempos desde el mediocampo y Dan Ndoye generando peligro por las bandas, los europeos controlaban el juego, aunque sin encontrar el gol.
Bosnia, por su parte, ofrecía poca resistencia ofensiva. El conjunto balcánico apenas inquietó a la defensa suiza y dependió de algunas intervenciones aisladas del experimentado Edin Dzeko para acercarse al arco rival.
Consciente de la necesidad de romper el equilibrio, Yakin movió el banquillo a falta de veinte minutos para el final. La apuesta resultó decisiva.
Success for Switzerland! 👏#FIFAWorldCup
— FIFA World Cup (@FIFAWorldCup) June 18, 2026
Apenas tres minutos después de ingresar al terreno de juego, Manzambi encontró un balón dentro del área y conectó una potente volea para abrir el marcador al minuto 74, desatando la celebración de los aficionados suizos presentes en el estadio.
El gol cambió por completo el encuentro.
Bosnia sufrió un golpe aún mayor poco después cuando Muharemovic fue expulsado tras derribar a Breel Embolo siendo el último hombre, dejando a su equipo con diez jugadores para afrontar el tramo final.
Con superioridad numérica y anímica, Suiza aprovechó los espacios. Ruben Vargas amplió la ventaja y, cuando el partido agonizaba, Manzambi volvió a aparecer para firmar su doblete y completar una noche soñada en su debut mundialista.
Bosnia logró descontar mediante Mahmic, quien marcó con una elegante volea para maquillar el resultado, pero todavía hubo tiempo para que Xhaka cerrara la goleada desde el punto penal y pusiera cifras definitivas al 4-1.
La victoria confirma el buen momento del conjunto helvético, que mostró autoridad, profundidad de plantilla y capacidad de reacción para resolver un partido que se le complicaba por falta de definición.
Sin embargo, todas las miradas apuntan a Johan Manzambi. El joven talento irrumpió en el escenario más grande del fútbol con una actuación estelar, convirtiéndose en uno de los nombres propios de la jornada y en la gran esperanza de una Suiza que sueña con protagonizar una destacada actuación en el Mundial.
A sus 20 años, Manzambi ya tiene su primera gran noche mundialista. Y por la manera en que la firmó, parece apenas el comienzo.




