Un gol tempranero de Matías Galarza y una sólida resistencia defensiva mantuvieron a Paraguay con opciones de avanzar en el Mundial 2026.
SANTA CLARA. La selección de Paraguay consiguió una valiosa victoria por 1-0 sobre Turquía en Santa Clara y mantuvo intactas sus aspiraciones de clasificar a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial 2026. En un encuentro cargado de tensión, los guaraníes supieron sufrir para quedarse con tres puntos fundamentales.
El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro golpeó apenas iniciado el compromiso. A los dos minutos, Julio Enciso filtró una asistencia precisa para Matías Galarza, quien definió con categoría dentro del área para marcar el único gol de la noche en el Estadio de la Bahía de San Francisco.
Con la ventaja en el marcador, Paraguay apostó por el orden y la disciplina táctica ante una selección turca obligada a buscar el empate. Las Estrellas Crecientes intentaron adueñarse del balón y generar espacios, pero se encontraron con una defensa guaraní bien organizada y difícil de superar.

La mejor ocasión turca en la primera mitad llegó mediante una jugada a balón parado que terminó estrellándose en el travesaño. Paraguay también tuvo opciones para ampliar la ventaja antes del descanso, aunque no logró capitalizar sus aproximaciones más peligrosas.
El partido cambió drásticamente poco antes del intermedio cuando Miguel Almirón fue expulsado por el árbitro salvadoreño, Iván Baron. El atacante vio la tarjeta roja tras protagonizar una acción sancionada bajo la nueva normativa de conducta implementada por FIFA, convirtiéndose en el primer jugador expulsado en una Copa del Mundo por una infracción relacionada con esta regla.

Pese a jugar todo el segundo tiempo con un hombre menos, Paraguay mostró carácter y resistencia. Enciso asumió el liderazgo futbolístico del equipo, exhibiendo una versión mucho más dinámica que en el debut, mientras que el guardameta Orlando Gill se convirtió en figura con intervenciones decisivas para mantener la ventaja.
Turquía monopolizó la posesión y atacó hasta los últimos instantes, pero nunca encontró la fórmula para romper el muro paraguayo. Con los cambios defensivos realizados en la recta final y el sacrificio colectivo de todo el equipo, los guaraníes aseguraron una victoria que los mantiene en la pelea por avanzar de ronda y que, al mismo tiempo, significó la eliminación matemática del conjunto otomano.




